Pasada de Valera a Fuente del Arraijanal

Pasada de Valera a Fuente del Arraijanal

Rutas fluviales con rica vegetación riparia y la histórica fuente con pilares y tablas, ideal para explorar naturaleza y cultura local.
La vereda de la Cerona y la vereda de Baena tenían su conexión con la Fuente del Arraijanal a través del camino de los Callejones. Actualmente esta vía de comunicación se ha perdido en muchos de sus tramos y otros tantos discurren por zonas que los arroyos existentes se han encargado de convertir en intransitables. No obstante, con los viales y accesos existentes puede recorrerse la práctica totalidad de su extensión y llegar a hacernos a la idea de por dónde discurría y la función que cubría. El camino de los Callejones discurre en el entorno de dos cursos fluviales principalmente, el arroyo del Indiano y el arroyo de la Hurtada, en cuyas riberas pueden encontrarse interesantes ejemplares de vegetación riparia. Tal es el caso de los olmos (Ulmus minor) que se ubican en el primero de los arroyos, de gran porte y buena salud después de las importantes epidemias de grafiosis que viene sufriendo esta especie desde hace un par de veranos. En el arroyo de la Hurtada, la especie arbórea predominante es el álamo blanco (Populus alba) y también sobreviven todavía algunos de los añosos ejemplares que llegaron a formar el bosque de ribera que lucía antaño. La presencia de cursos fluviales con vegetación riparia tan desarrollada es, sin duda, uno de los elementos más destacados de esta ruta, y nos hace ver el peso de esta red hidrológica, con agua más abundante de la que podíamos esperar, así como del respeto que se ha tenido hacia la vegetación, permitiendo su crecimiento sin caer en la deforestación masiva e incontrolada que se ha realizado en otras zonas. Por último, la Fuente del Arraijanal es de destacar por los grandes pilares y las tablas que aún conserva, donde acudían las mujeres de las cortijadas circundantes a hacer la colada.