Las Caleras

Las Caleras

Conjunto de tres caleras situadas a pocos metros entre sí que fueron construidas junto al Camino Viejo de Priego a Rute (GR-7), unos 950 m al NE de Fuente Alta.
La cal es uno de los productos más conocidos desde la antigüedad. En el pasado se utilizaba principalmente en la construcción, uniéndola con arena para fabricar mortero y, sobre todo, para encalar y enlucir muros de viviendas, tanto exteriores como interiores. Muchos pueblos de Andalucía conservan ese color blanco tan llamativo gracias al uso de la cal. En la agricultura se empleaba para abonar la tierra y sanear los árboles frutales. Servía también para desinfectar las cuadras y tenía diversos usos en la construcción de los cortijos. Desde muy antiguo, la roca caliza de las Sierras Subbéticas ha permitido a sus habitantes la obtención artesanal de la cal. Este producto se obtenía quemando la piedra en una calera, una construcción rústica que consiste en un pocete de forma circular revestido con paredes de piedra y enlucido en su interior. Por encima de la leña se situaba una cúpula de piedras de tamaño mediano que tenía que estar ardiendo varios días para que el proceso culminara con éxito. La cocción de la piedra a unos 900-1000º de temperatura provoca una reacción química que elimina el gas carbónico de la caliza y la transforma en óxido de calcio, conocido popularmente como "cal viva".